lunes, 6 de abril de 2009

Get ceNTred in the Red Centre

Por poco que sepas de Australia cuando piensas en el continente vienen a la cabeza muchos bichos, los aborígenes, la Opera de Sydney …y el desierto.


Durante el tiempo que llevo aquí he conocido bastantes puntos de la costa este, todos ellos muy verdes. Así que cada vez eran más las ganas de conocer el centro y uno de los rincones más inhóspitos del país, el Red Centre.

Hace un par de semanas emprendimos la aventura hacia Alice Springs, en Northern Territory y punto de partida y retorno de la expedición. Una vez nos hicimos con las provisiones, pusimos rumbo al Uluru (Ayers Rock), para ver anochecer.


A la mañana siguiente volvimos a ver como salía el sol y a rodear la roca. Todo ello bien untados de insecticida y protegidos con una red para evitar que las miles de moscas se nos metieran en los ojos o boca o nariz.

Uluru es un centro de gran significación para los aborígenes australianos. Los Anangu recomiendan a los visitantes que no suban a la roca, ya que para ellos es sagrada.


Es el mayor monolito del mundo y obtiene su nombre inglés en honor a Primer Ministro australiano, sir Henry Ayers. Como otro atractivo turístico, los cambios de colores al anochecer y amanecer. Y nosotros no nos íbamos a perder ni lo uno ni lo otro.


Tras el primer track nos dirigimos a las Olgas, y algunos valientes se lanzaron a hacer la excursión. He de reconocer, que me faltó tiempo para rajarme. No que estuviera muy cansada pero el calor era asfixiante y en el camping había piscina así que…


El tercer día lo dedicamos a descubrir el Kings Canyon y esta vez sí me anime. Las vistas merecieron la pena (más de dos horas andando bajo un calor que fundía y casi sin agua).

A parte los paisajes impresionantes me llamó mucho la atención ver tantísimas estrellas por las noches. Y tan pocos canguros! De hecho, salvaje no ví ninguno, pero al menos vimos varios camellos mientras recorríamos la zona…













lunes, 9 de marzo de 2009

Mardi Gras 2009





http://www.mardigras.org.au/



Nations United is the theme for Mardi Gras 2009 and we are extending a welcome to the world to come to Sydney to be part of the world's most colourful gay celebration. This is a city that knows how to throw a party, but they learned it from us! No gay pride event in the world has been embraced by its local populations as much as ours. Sydney truly stops for Mardi Gras.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Coming soon...






Port Stephens

Port Stephens ha sido el destino escogido para aprovechar el último fin de semana de verano. A solo unas horas en coche al norte de Sydney hemos podido disfrutar de un fin de semana de bbq, playa y hemos seguido descubriendo parte de New South Wales, el estado del que mi ciudad adoptiva es capital.

Es un puerto natural salpicado de pequeños pueblos y parques. Visitamos Nelson Bay, Shoal Bay y alguno mas, creo…pero sin duda, lo más divertido, la mañana que pasamos explorando y surfeando las dunas.












lunes, 16 de febrero de 2009

Around Australia

viajes realizados y previstos



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jueves, 12 de febrero de 2009

Historias para no dormir

Australia fires disaster death toll to hit 230

The destruction covers over 20 towns north of Melbourne. Some victims are burnt beyond recognition and may never be identified, It is Australia's worst natural disaster in 110 years.

Rain fuels flash floods across north Qld

Heavy rain continues to fall causing more flash flooding and damage in north Queensland.
The rain has eased in Ingham but the floodwaters remain high as the monsoon trough moves south.



Bondi shark victim's hand 'hanging by piece of skin'

At 7:30pm yesterday, Bondi Beach became the site of Sydney's second shark attack in two days, when a 33-year-old surfer was mauled at the beach's southern end.

Shark attack in Woolloomooloo

A navy diver has been seriously injured after he was bitten by a shark at Woolloomooloo this morning.
Paramedics said they went to Woolloomooloo Bay about 6.50am after someone reported a man had been bitten by a shark.

jueves, 29 de enero de 2009

Are you a true blue Aussie?

El 26 de enero se celebró el Australia Day.

Repaso lo que me llama la atención, lo que me gusta y lo que no me gusta tanto del día a día en Sydney..

  • Los australianos auténticos van descalzaos, ni siquiera llevan chanclas...eso es para el invierno...y para los blandos
  • Lo que me recuerda que en la mayoría de clubs y bares tienen moqueta ...q suele estar muy pegajosa y oler a cerveza derramada hace varios meses
  • En lo bajos de los edificios de oficinas suele haber duchas y parking para bicis, para aquellos adictos que van corriendo al trabajo o aprovechan la hora del lunch para darse unas carreras...no, no es mi caso...
  • Cualquier excusa y cualquier sitio es bueno para hacer una barbacoa
  • Urbanismo: sigo sin entender que muchos nombres de calle se repitan en diferentes barrios y que una misma calle, como por ejemplo Oxford Street, empiece de nuevo su numeración cada vez que cambia de barrio...
  • Cucarachas, ratones, arañas venenosas, murciélagos y demás bichos de la CIUDAD...
  • Su slang y su afición a los diminutivos... brekki por breakfast, avos por avocados, chokkie por chocolate..
  • Estar un viernes a las 12h en la cama para quedar por la mañana y hacer el brunch
  • http://www.2dayfm.com.au/ la emisora de moda, que se caracteriza por machacar las 5 mismas canciones poperas durante todo el día
  • Y que en los bares y discotecas a ciertas horas pongan a disposición de los clientes vasos de agua, que muchos cierren a las 12, que el portero muy amablemente te diga que o bebes agua o no entras etc.
  • La rivalidad entre Melbourne y Sydney, al estilo Bcn versus Madriz... así como Australia versus Nueva Zelanda
  • Los pájaros de la ciudad: de sus cacatúas blancas impolutas con cresta amarilla, a esos que gritan como un niño de tres años al que están pellizcando; a los del pico negro largo, tamaño de avestruz y cuerpo sucio.. A los que no los habéis visto nunca, os quedáis igual, pero los que os habéis dado un paseo por la ciudad, esta descripción tan profesional no os deja ninguna duda...
  • Que los conductores de autobuses desaparezcan en alguna parada y dejen las llaves en el contacto cuando hay cambio de turno. El siguiente conductor puede tardar entre 5 y 15 minutos en aparecer...oye, sin estrés...
  • Pedir un flatwhite with skim-milk and equal and raisin toast, please del tirón sin que se me trabe la lengua
  • Los cambios de tiempo radicales y constantes: un día a 34 grados el siguiente a 20 y diluviando. Y a que me digan ¨no es normal el tiempo este¨ pues para no ser normal, llevo siete meses escuchando lo mismo
  • Me gustan sus mercados y mercadillos los sábados por la mañana, especialmente los de Paddington y Glebe
  • Ya he comido canguro, cocodrilo y emu. Por este orden: sabe a oveja, a pollo, y el último... pues no se, pero es el que estás mas bueno de los tres. Pero sigo sin atreverme con el Vegemite...cobarde!
  • He descubierto nuevas especies de bichos: kiwis, wombats, wallabies, por no hablar de las innumerables variedades de insectos venenosos....
  • Llegar al aeropuerto con media horita de antelación para los vuelos internos...es como pillar el bus. Y bueno, con la misma seguridad más o menos pq para los vuelos internos no te piden que te identifiques en ningún momento...
  • Su paz y tranquilidad espiritual “no worreies,mate!”... easy going'aussies!
  • Que la serie Neighbours siga funcionando 20 años más tarde... imposible pillarle el hilo a estas alturas del partido
  • Su admiración algo exagerada por los socorristas...que tienen incluso una serie-documental llamado Bondi Rescue. A Lost!l le salio un duro rival...
  • Las matrículas de los coches y sus adaptaciones según el estado, Victoria, The place to be, QLD, the sunshine state, Tasmania, your natural state...
  • Sus nicknames: The Lucky Country, Oz, DownUnder... sin olvidar su grito de guerra: Aussie Aussie Aussie, Oi Oi Oi

Continuara...

miércoles, 31 de diciembre de 2008

lunes, 29 de diciembre de 2008

Noosa y Fraser Island

Hace poco más de 12 horas que el avión desde Brisbane me ha dejado de nuevo en la que temporalmente es mi ciudad. Atrás quedan algunas de las jornadas navideñas más peculiares hasta el momento.


El 23 pusimos rumbo a Noosa, un pueblo costero de Queensland, al norte del continente. Hemos pasado los primeros días de estas fiestas en un gran apartamento con piscina y otras comodidades que nos ha permitido cocinar y acercar, aunque fuera de una forma un tanto particular, las cenas y comidas navideñas de las que solemos disfrutar en casa. Así que el 24 hubo cena por todo lo alto y bailoteo y el 25 barbacoa en la piscina y jacuzzi. Por la tarde nos acercamos a visitar la playa y el pueblo, que como la mayoría de pueblos australianos que he visto hasta el momento es “mono” pero le falta algo… ¿Quizás historia? En fin, que el centro se reduce a una calle comercial con tiendas de grandes marcas y algún restaurante…ni plaza mayor, ni ayuntamiento, ni casco antiguo…

Noosa no era más que la primera parada antes de sumergirnos en la auténtica aventura. FRASER ISLAND.


Cuatro datos sobre la isla:

Es la isla de arena más grande del mundo. Sus dimensiones superan los 120 kilómetros de largo y los 15 kilómetros de ancho. Una de sus características más peculiares es que sus dunas de arenas pueden llegar a medir hasta 180 metros de altura.

En 1770 el Capitan Cook “descubrió” la isla y la llamó Indian Heads por la cantidad de aborígenes que vio. La isla obtiene el nombre europeo de Miss Eliza Fraser que junto a su marido naufrago allí en 1836. Ella sobrevivió gracias a la ayuda de los aborígenes, que habitaban ya desde hace más de 5000 años la isla. Según wiki, el nombre aborigen es K’gari.

Cuenta con una cantidad innumerable de bichos de todas las clases y proporciones. A destacar los dingos y tiburones que impiden que disfrutes de sus infinitas playas. Prohibidísimo el baño y ojito con esos perritos.


Y así fue todo:


Desde Noosa nos dirigimos a Rainbow Beach dónde un ferry llevaría el 4x4 a la isla. Al llegar cogimos la autopista o lo que es lo mismo, recorrimos la 75 mile beach. No tardamos mucho en ver el primer dingo, que parecía inofensivo a pesar de los mil carteles advirtiendo de su peligrosidad que hay en la isla. Por si acaso, ventanas abajo.

Entre los consejos que dan para prevenir o plantar cara a los ataques de dingo: no mirarles a los ojos, alejarse de ellos despacio sin darles la espalda, si atacan, responder con agresividad etc. En total quedan 150 en la isla, y la última victima mortal por ataque es de 2004.

Como era tarde, nos pusimos en búsqueda del primer camping y nos adentramos en los caminitos de la isla. Allí empezó la odisea.

En estos estrechos caminos de arena es fácil que los coches se queden clavados. Y aquí no hay otra opción: a salir y a empujar, ya sea tu coche o el de delante. Pues bien, esto nos pasó un par de veces y la noche iba cayendo…


Y la noche nos pilló. El coche clavado y todos estresados. Por suerte llegó un holandes (de aquí en adelante HE, holandes errante) y nos dio un par de consejillos. Entre ellos deshinchó un poco las ruedas del coche. Ni idea de donde salía el HE pero parecía que controlaba de mecánica. Menos gracia nos hizo ya cuando nos aconsejó que hiciéramos el resto del camino a pata y el conductor siguiera hasta el camping con el menor peso posible.

Refresco la memoria: Australia, de noche, bosque, sin luz, dingos, serpientes, mosquitos, cero sentido de la orientación, arena hasta el tobillo…la aventura estaba servida.


Pues eso, nos armamos con un palo, una linterna, mucha sangre fría y pa´lante y sin mirar atrás… El HE desapareció, pero Victor, una vez logró llegar al camping, nos vino a rescatar al bosque armado con su iphone. Nosotras llegamos asustadísimas pero sanas a la meta. No fue más de 1km, pero me pareció una eternidad. Acampamos y a dormir, que tanto agobio nos había dejado destrozadas.


A la mañana siguiente y aún con las duda de si el coche tiraría o no, nos dirigimos a Lake McKenzi, que es un lago de aguas cristalinas, DULCE y arena blanca…y lo más importante, sin bichos. Al agua!

Buscamos un rincón más íntimo, sin los cientos de aussies con la nevera y la birra montando jaleo. Y es que la estampa del lago pierde encanto cuando te ves rodeada de estos personajes que utilizan las típicas colchonetas de playa para transportar en el agua sus bebidas y plantan carpas donde el agua no cubre mucho para poder comer con los pies en remojo…

Estuvimos un rato pero aún había mucha isla que descubrir y no era cuestión de que nos pillara de nuevo la noche. Seguimos por la 75 mile beach hasta Eli Creek, un riachuelo donde los australianos-hooligans se bañaban cerveza en mano, ellas- maquilladísimas y también birra en mano.


Luego seguimos por la costa hasta encontrarnos con el barco Maheno. Un barco escocés construido en 1905 y que sirvió de hospital durante la Primera Guerra Mundial. En 1935, cuando lo dirigían a un astillero para desahuciarlo un ciclón lo arrastró hasta la costa de Fraser convirtiéndolo en uno de los iconos de la isla.


Tras este parón, seguimos el recorrido hasta una colina desde la que se divisan tiburones. No tuvimos que esperar mucho hasta ver el primer escualo. Aún desde la distancia y con la seguridad que da estar en tierra firme, su presencia impone.


Tras un agotador día buscamos de nuevo un camping antes de que subiera la marea y nos obligara a meternos de nuevo por los caminos. Con más fortuna que la noche anterior logramos instalarnos.

La verdad es que viendo lo preparadísimos que van los aussies a esto de las acampadas (había auténticos chalets de tela) nuestra inexperiencia era obvia… por no hablar de los experimentos que tuvimos que hacer para dormir ya que una de las tiendas que nos alquilaron estaba rota. Jo, yo la verdad, creo que no estoy hecha para el camping…soy más de apartamento con piscina y no de duchas públicas en las que pagas 1$ por 3 minutos de agua fría acompañada de una araña del tamaño de mi mano (y no, no exagero) …pero esta claro que para ver mundo hay que olvidar manías…

Como la noche anterior nos había dejado con algo de miedo, llegamos con suficiente antelación al camping como para cocinar tranquilamente y luego pasar un rato mirando las estrellas. En mi caso, más pendiente de los ruidos y bichos que del cielo…


La mañana siguiente la dedicamos a la visita del Lake Wabby y sus impresionantes dunas. Tras unos días de sol espectaculares, la última excursión la despedimos bajo la lluvia. Justo cuando empezábamos a comer, empezó a llover y como nos esperaba un track de 45 minutos hasta el coche, nos pusimos en marcha…


Y a recoger, y de muevo camino al ferry, y de nuevo camino a Brisbane donde hemos dormido en el aeropuerto hasta que ha salido nuestro avión a las 5 de la madrugada.


Equipo, han sido unos días fantásticos. Con anécdotas “a cholón”, en los que cada vigilat! era pronóstico de “gritos de júbilo”, en los que las despedidas eran augurio de risa segura (es la primera vez durante este mes que oír Aaaaadiós!, hasta luego!!! me produce alegría), sin olvidar el momento Flautista de Hamelin en el aeropuerto etc etc etc


A los que no habéis entendido este último párrafo, os dejo algunas imágenes que valen más que mil palabras…














domingo, 21 de diciembre de 2008

jueves, 18 de diciembre de 2008

despedidaS


Fiesta hawaiana, The Clock y Spanish Club...



Navidades down under






Decoración en Martin´s Place.
La Navidad no tiene credibilidad alguna si no hace frio.
Próxima semana Noosa y Fraser Island.





Alineación al centro

Cae la noche sobre Sydney


miércoles, 17 de diciembre de 2008

Más fotos...

Fish Market, paella, fiesta...